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Actualización: 03/02/2012
12 de abril
Las operaciones de recuperación de los hidrocarburos a bordo de la Costa Concordia han terminado. Desde el punto de vista ambiental, los combustibles y los aceites lubricantes son los posibles contaminantes que más preocupan por las siguientes razones: tienen efectos muy perjudiciales para los ecosistemas marinos cuando se derraman en el mar; las cantidades iniciales son muy altas (alrededor de 2.200 m3); el pecio se encuentra en una zona de alto valor ambiental.
Incluso si la intención es la de eliminar los restos del
barco, la operación de debunkering ha sido una prioridad, ya
que no hay una firme garantía de su estabilidad: el barco,
de hecho, descansa precariamente en dos picos de roca que impiden
su hundimiento en profundidades mucho más grandes, hasta una
batimetría de unos 90 metros. Además, las operaciones
de recuperación de la nave podrían determinar la
ruptura incidental del casco que podría causar fugas no
deseadas de los contaminantes.
Los datos siguiente resumen la cantidad de hidrocarburos
recuperados, tal como comunicados por SMIT Salvage, encargada de
llevar a cabo la operación:
Hay que señalar, por tanto, que después de la operación permanecen a bordo 163 m3 declarados "imbombeables" sustancialmente porque:
En términos generales, la operación se considera acabada con éxito, la tecnología es lo mejor disponible a nivel mundial. Sin embargo, no hay que bajar la atención ya el buque sigue siendo una fuente potencial de contaminación no solo por los residuos de hidrocarburos, sino también para otras sustancias que permanecen a bordo (pintura, materia orgánica en descomposición, baterías, etc.). El daño ambiental potencial puede ser reducido a cero sólo mediante el retiro del barco.